Mujeres haciendo historia: Pamela Segura

Mujeres haciendo historia: Pamela Segura

María HernándezMar 10, '22

Pamela Segura

Seguramente conoces a Pam por su amplio trabajo editorial. Es colaboradora constante de las campañas de El Palacio de Hierro y colabora con un sinfín de marcas internacionales de maquillaje.

Su amor por esta industria comenzó desde los 13 años cuando Pam solía tomar el maquillaje de su mamá y recrear los looks que ella veía en las revistas. “Me cachó varías veces por lo que me dijo: si tanto te gusta por qué no lo haces”, platica Segura.

Fue en ese momento que supo que el maquillaje sería su vida y, cuando acabó la preparatoria, se metió a trabajar a una tienda de makeup para “ver si realmente me gustaba y resultó que sí”. A partir de ese momento, comenzó a buscar escuelas y encontró una en Toronto y estuvo ahí ocho meses preparándose.

“Cuando regresé a México comencé a enviar mis books. Me empezaron a llamar y recomendar”.



¿Qué significa para ti el maquillaje, más allá de lo profesional?
“Lo veo como un accesorio más. A mí no me gusta que lo vean como algo para “verse bonitas” o para “no verse demacrada”. Es verdad que el maquillaje mejora la apariencia, pero no creo que ese sea el objetivo.

Para mí es un medio de expresión. Si eres más locochona, quizás te pones más glitter; o si eres más dulce, usarás más colores pastel, por decir algo. Usarás algo que vaya más contigo, con tu personalidad y con quién eres y expresarte básicamente.

¿Cómo le transmites esta idea a tus clientes?
Cuando me dicen “haz lo que quieras” les digo: a ver, cuéntame tú cómo es que te maquillas a diario o qué colores te gustan, qué es lo que te inspira. Quiero que el maquillaje sea un complemento de quién eres, no que lleguen y te digan “qué bonito maquillaje” sino “qué guapa eres”. Que toda tú seas la proyección de lo que te imaginas y quieres ser.

¿Qué etapa de la industria en México crees que te tocó?
Siento que no he notado una diferencia. Tanto el hombre como la mujer pueden ser expertos y trabajar en lo que deseen. Así es que nunca lo sentí como un problema.

Curiosamente, las personas que siempre he admirado son mujeres: Pat Mcgrath y Charlotte Tilbury… son personas que siempre me hicieron decir “yo quiero ser maquillista” y “lograr lo que ellas hicieron”.

Aquí en México también admiro mucho a Betty Cisneros que tiene una carreraza; Cristina Cuéllar, que me impresiona la imagen de boss woman que tiene y todo lo que ha construido; Silvia Galván, que también se desarrolla en este mundo de la belleza y a mi colega Mónica Godínez.


¿Qué se siente tú ser un modelo a seguir?
Siento muy bonito. Soy muy dura conmigo misma y a veces siento que no estoy haciendo bien las cosas o no doy el ancho. Y luego me encuentro con estas personas que me dicen “por ti decidí estudiar maquillaje” o “quiero llegar a ser tan buena como tú” y estos comentarios me despiertan. Verte a través de los ojos de otras personas es lo mejor. Hacen que siga haciendo lo que me gusta. Ellas dicen que yo las inspiro, pero ellas son las que me inspiran mucho a mí.

¿Qué es lo que más disfrutas de tu carrera?
¡Me encanta ser maquillista! Hay una película que te muestra que cuando una persona hace lo que realmente ama y apasiona entra en “la zona” y se “iluminan”. Así me siento. No importa si estoy cansada o si tengo hambre. Si me duele algo o tengo sueño. Estoy disfrutándolo en el momento y concentrada, realmente me gusta mucho esto y qué bueno que lo hice porque es la cosa más gratificante que puedo experimentar.

¿Cuál es el mensaje que quieres dar a tus seguidoras?
Son dos cosas: el maquillaje no es para verte bonita, es para que te diviertas. La otra es quitar varios mitos del maquillista como los colores que nos van o el tipo de maquillaje que podemos usar. Es muy importante el amor propio. No te tienes que ver como la beauty blogger ni como nadie. Tú eres el lienzo perfecto y no tienes que verte de cierta manera para probar las cosas y sentirte a gusto.


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